Elefante, Un Guisante (portada)

Título: Elefante, un Guisante
Publicación:
Autor:
Editorial: Kalandraka
Formato: Tapa dura, 40 páginas
ISBN: 978-8492608829

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Elefante, un Guisante, de Rafael Ordóñez y Marc Taeger

Elefante, un Guisante es álbum ilustrado lleno de ritmo y rima, con estructura repetitiva y acumulativa, en el que iremos  sumando animales curiosamente vegetarianos con muchísimas ganas de comerse una buena fruta… y un elefante con ganas de comerse un guisante.

En la inmensa sabana el león se despierta con ganas de comerse un melocotón jugoso, sabroso, delicioso. Caminando, caminando, se encuentra con una pantera que sueña con una pera.

Por la sabana, caminando, caminando,

un león busca un melocotón

y una pantera quiere una pera.

Decidirán irse juntos a ver si logran encontrarse esas deliciosas frutas. En su camino encontrarán una gacela, que desea una ciruela.

Por la sabana, caminando, caminando,

un león busca un melocotón,

una pantera quiere una pera 

y una gacela desea una ciruela.

Elefante, un Guisante (interior)

Irán sumando más animales vegetarianos por el camino. Una gallina que piensa en una mandarina, una rana que va detrás de una manzana, una rata que da la lata con una patata…

Hasta que dentro de una lechuga encontrarán a una pequeña oruga que les explicará que detrás de una palmera hay una frutería pero… ¡ya está todo agotado! Cuando llegan se encontrarán un gran chasco, no quedará de nada excepto dos pequeños guisantes.

Entonces, aparece el elefante, con hambre de guisantes.

Tienes suerte, le dice la gacela. Hay dos.

No, no. Sólo puedo comer uno. El doctor castor me ha puesto a dieta, el muy majareta. Ha sido bastante tajante. Me ha dicho:

“ELEFANTE, UN GUISANTE”

Elefante, un Guisante (interior_2)

Los animales, que se muestran muy comprensivos con el hambre del elefante, enseguida le animan a que se coma los dos guisantes e ignore los consejos del doctor castor.

Hasta que éste llegue y les pregunte por el elefante. Así se enterarán de que el elefante estaba a dieta por una razón. Había comido un montón de piñas, plátanos, pistachos, arándanos, fresas, granadas, melones, sandías, dátiles… Y, por supuesto, melocotones, peras, ciruelas, mandarinas, manzanas y, de postre, un saco entero de patatas.

Esto es más de lo que los animales pueden soportar.

El león está rabioso; la pantera enfurecida; la gacela, enfadada; la gallina, irritada; la rana, muy mosqueada, y la rata… A la rata le ha dado un patatús.

Saldrán a buscar al elefante para cantarle las cuarenta pero ya no le encontrarán.

Elefante, un Guisante (interior_3)

Elefante, un Guisante, es un álbum ilustrado adictivo gracias a su fórmula de estructura repetitiva y acumulativa, que invita enseguida el pequeño lector a memorizar las frases y anticipar lo que va a ocurrir, con una lectura muy divertida gracias a su texto lleno de ritmo y rima.

Las ilustraciones, además de tener un toque étnico y rústico de lo más que apropiado para una obra que tiene lugar en la sabana, están estampadas con la técnica de la litografía, tal como podéis ver en la página del ilustrador, Marc Taeder, genial ilustrador que ya conocemos por obras como Garbancito.

Una lectura divertidísima desde unos 5-6 años, perfecta incluso antes de esa edad para ir practicando los nombres de los animales, las frutas y conversando sobre si es normal, por ejemplo, que un león tenga tantas ganas de comerse un melocotón.

Kalandraka nos permite asomarnos un poquito a esta divertida obra:

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