Maravillosos vecinos (portada)

Título: Maravillosos Vecinos
Publicación: Octubre 2016
Autor: Hélène Lasserre y Gilles Bonotaux
Editorial: BiraBiro Editorial
Formato: Tapa dura, 23 páginas
ISBN: 978-8416490318

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Maravillosos vecinos, de Hélène Lasserre y Gilles Bonotaux

Maravillosos vecinos, de Hélène Lasserre y Gilles Bonotaux es uno de los álbumes ilustrados que más juego nos ha dado en casa en las últimas semanas. Estamos ante un libro infantil que no sólo plantea una temática muy interesante (la de la convivencia), admitiendo múltiples interpretaciones y niveles de lectura sino que, además, por las características de su ilustración, permite dedicarle horas a buscar, encontrar y comentar todos y cada uno de los detalles que esconde cada página.

El libro está narrado en primera persona por una oveja, que podemos ver asomada en su ventana, contemplando el barrio. La tenéis en la página derecha, en el tercer piso, la ventana del medio. Esta oveja será que nos narre cómo su edificio va a sufrir una paulatina pero profunda transformación.

Todo está en calma en este barrio tranquilo… demasiado tranquilo. Apoyado en mi ventana, descubro una señal de vida. Mira, ¡una bici que pasa!

El policia hace su ronda habitual mientras todos mis vecinos están en sus casas.

¡Ufff! ¡Me aburro mucho!

Maravillosos vecinos (1)

El día siguiente resulta ser un lunes gris, anodino como cualquier otro.

Hoy es lunes. Es un día gris.

Parece que los niños no tienen muchas ganas de ir al colegio.

Mira, la señora Cotilla barre delante de la puerta mientras que en la planta de arriba la señorita Motadepolvo se queja. No le gusta nada que sacudan una alfombra encima de sus ventanas: 

– ¿Os queda mucho de esta polvareda?

El señor Ovillodelana, de la mercería, ha abierto su tienda y el policía, con su aspecto severo, se asegura de que todo esté en orden.

Maravillosos vecinos (2)

Pero un buen día las cosas empiezan a cambiar…

¡Pánico en el barrio! ¡Todos mis vecinos están aterrorizados!

– ¡El lobo! ¡El lobo! – grita, ausstado, el señor Cobarde, corriendo al límite de sus fuerzas.

– Rápido, al colegio – ordena el maestro a los alumnos, fascinados por lo que está pasando.

A mí me parece formidable: la familia Lobo se instalará justo debajo de mi casa. ¡Por fin hay cambios! Pero, ¿dónde está la gorra del policía?

Maravillosos vecinos (3)

Efectivamente, la llegada de la familia Lobo, que compra la casa justo debajo del piso del narrador, será el principio de un gran cambio en el edificio. Poco a poco irán llegando nuevos vecinos, que irán haciendo obras, derribando muros, en definitiva, adaptando su vivienda a sus gustos y necesidades, aportando vida, color y alegría al edificio. Por supuesto, no todo el mundo estará contento con las novedades y poco a poco muchos de los antiguos vecinos se irán marchando.

Ha pasado ya el invierno. Nuestro protagonista no sólo ha encontrado pareja sino que vemos que espera un bebé.

Es primavera, empiezan las grandes obras.

Todos se ponen a ello, todo el mundo colabora. Enseguida aparece un huerto en la acera, un porche en la planta baja, terrazas en los pisos superiores…

Pero, ¿qué están construyendo encima de La Orilla del Nilo?

No hay nada como una bebida fresca en compañía de quien amas (y su barriguita que va creciendo) para recuperar fuerzas después del trabajo.

Maravillosos vecinos (4)

Os mostramos sólo alguna de las páginas de este precioso álbum ilustrado porque realmente nos parece una joya, que debéis descubrir vosotros mismos.

El planteamiento de Maravillosos vecinos es claro: nos habla de convivencia, de diversidad, de saber adaptarse a los cambios y, todo ello, con el genial aliciente de observar al detalle la vida de cada uno de los vecinos del bloque, tan diferentes entre sí, poco a poco construyendo sus propias vidas, paralelas a las de los demás.

Como explicábamos al principio de la reseña, el libro admite varios niveles de lectura. Los más pequeños, como nuestro hijo de 4 años, disfrutarán muchísimo con todos los detalles del edificio, de las viviendas, de las familias nuevas que llegan a vivir: cocodrilos, toros, elefantes, canguros, monos, peces, cerdos… Incluso sin texto, Maravillosos vecinos sería un espectacular libros de observación, para jugar a inventar historias y ponernos en el lugar de todos y cada uno de sus protagonistas.

Para los lectores algo mayores no pasará desapercibida que la llegada de los nuevos vecinos no sienta bien a los que ya vivían en el edificio. Es quizá en este punto donde Maravillosos vecinos nos parece, si cabe, aún más interesante, ya que permite que cada lector interprete estos cambios a su manera.

Evidentemente, el libro nos muestra la alegría que ahora tiene el edificio con la llegada de habitantes tan diversos y llenos de vida, permitiéndonos hablar de respeto, colaboración y optimismo vital. Pero también nos da qué pensar acerca de aquellos vecinos que, descontentos con los cambios, deciden marcharse.

Es fácil decir de estos vecinos que se marchan son racistas porque no quieren vivir con otras especies animales que no sean ovejas pero en realidad es algo que no se dice en el texto sino que podemos interpretarlo nosotros… O tal vez no. En casa enseguida surgió una explicación mucho más lógica: las ovejas estaban acostumbradas a vivir de un modo determinado, con un ambiente tranquilo, relajado y lejos de sobresaltos. Es entendible que a muchos no les apetezca vivir en una comunidad ruidosa o caótica, por mucho que para algunos, como el protagonista, esto sea más divertido. Hay muchas formas de vivir y todas son válidas mientras no molesten a los demás.

Desde nuestro punto de vista, Maravillosos vecinos plantea una situación que está pasando en muchos barrios donde hasta ahora vivían personas mayores, con planteamientos vitales más clásicos y de puertas adentro, que es lógico que vean su día a día alterado si los nuevos vecinos que llegan al edificio empiezan a derribar muros, organizar fiestas y vivir más de puertas  hacia fuera. Nuestra interpretación es condescendiente con todos: el respeto a la diversidad también empieza por no imponer a nadie cómo debe vivir, respetando a aquellos que ya vivían en un sitio y querían preservar su tranquilidad.

¿Nos contáis vuestra interpretación? ¡Nos encantaría compartir impresiones sobre Maravillosos vecinos!

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