Los lobos que vinieron a cenar (portada)

Título: Los lobos que vinieron a cenar
Publicación: Marzo 2019
Autor: Steve Smallman y Joëlle Dreidemy
Editorial: Beascoa – Penguin Random House
Formato: Tapa dura, 32 páginas
ISBN: 978-8448852115

Comprar en Amazon.es

Los lobos que vinieron a cenar

«Los lobos que vinieron a cenar» es el álbum ilustrado continuación del conocidísimo libro infantil La ovejita que vino a cenar, una preciosidad original y divertida que hemos recomendado hasta la saciedad en Pekeleke.

Recordemos del libro anterior que tras haberse conocido accidentalmente, ahora Ovejita y el viejo lobo son los mejores amigos.

Pero los animales que vivían en el bosque estaban preocupados. No podían entender que un lobo y una ovejita pudieran llevarse bien.

Los lobos que vinieron a cenar (1)

Lo cierto es que su amistad no les está facilitando las cosas con el resto del mundo. Cuando se proponen invitar a los conejos a jugar a su casa, estos salen corriendo cuando el lobo abre la puerta. Cuando se ponen a jugar al escondite en el bosque, el lobo solo puede encontrar a Estofado porque los demás animales salen huyendo de él. Parece que, después de todo, solo se tienen el uno al otro.

El viejo lobo decide invitar a sus amigos Zarpa, Gruñido y Mordisquito para que le conozcan mejor. Este encuentro, contra todo pronóstico, sí tiene éxito, y acaban todos dormidos en la casa, acurrucaditos en el sofá.

Pero las cosas no siempre salían tan bien.

Los animales del bosque siguen empeñados en que Ovejita está en peligro siendo amiga de Lobo y ven peligro donde no lo hay.

Los lobos que vinieron a cenar (2)

Por eso, cuando los animales ven que Ovejita entra dentro de la casa junto con Estofado y todos sus amigos lobos, deciden que no pueden permitir que se la coman. Ellos mientras tanto están pasándoselo genial dentro, comiendo sopa de verduras, leyendo cuentos de risa y finalmente dormidos acurrucados, ajenos totalmente a lo que va a suceder.

Los lobos que vinieron a cenar (3)

Los animales del bosque tiran abajo la puerta de la casa y entran en avalancha sobre ellos, teóricamente para liberar a Ovejita.

Ya no te cuento más del final del libro, ya sabes que nunca lo desvelamos. Te puedo adelantar, eso sí, que por fin llega el momento en que Ovejita pone los puntos sobre las ies.

Nuestra opinión sobre las críticas a esta segunda parte

Si has leído un poco sobre Los lobos que vinieron a cenar, seguro que habrás visto comentarios que critican que este segundo libro no está al mismo nivel que la primera parte y que no merece la pena.

Desde mi punto de vista, hay que tener claro que La Ovejita que vino a cenar es un álbum infantil realmente especial: una nueva vuelta de tuerca al cuento del lobo que en realidad no es malo y una oda a la amistad, al amor en mayúsculas y a cómo éste nos hace ser mejores personas. Quizá una de las claves del éxito de este libro sea cuando leemos al Lobo hablar en voz alta, consigo mismo, dándose fuerzas para no comerse a la Ovejita. Es un momento tenso, crucial en la historia, pero los autores han sabido contárnoslo con mucho humor y una ternura infinitas. El conjunto es un álbum ilustrado irrepetible, que aún a día de hoy sigue siendo un éxito de ventas y de recomendaciones.

Partiendo de este punto, cualquier segunda parte tendría el listón realmente alto. Aún así, a mi sí me parece un buen libro. Porque Steve Smallman y Joëlle Dreidemy han sabido continuar con la esencia de los personajes y de su profunda amistad y plantear los problemas que todo esto les conlleva en su día a día. En cierto modo podemos decir que en este segundo libro nos adentramos en una historia más realista y muy extrapolable al mundo adulto de los humanos, en el que con frecuencia la familia, los amigos o el entorno en general no son capaces de entender ni respetar las decisiones que tomamos. Una temática con mucho calado la que ambos autores nos plantean y sin perder un ápice de frescura y sentido del humor, como en el primer libro.

Quizá la historia sea menos espectacular, no tan memorable, pero a mi me parece una más que adecuada segunda parte.

Si le preguntas a mis hijos te dirán que les gusta mucho, es uno de los favoritos de mi Tercera ahora mismo, junto con el último libro, El cocodrilo que vino a cenar, del que hablaré próximamente.

En definitiva, muy contentos que contar con esta segunda parte de la colección en nuestra biblioteca, un álbum ilustrado que leemos muy a menudo con nuestra niña de 2 años y medio.

Te dejo el enlace para que puedas comprar Los lobos que vinieron a cenar en Amazon: